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Hinamatsuri

Niñas con poderes, yakuzas aficionados a los jarrones, situaciones cómicas y una bonita historia.

Los yakuza son uno de esos temas japoneses que hemos visto como eje central de muchas producciones animadas, y en Hinamatsuri nos encontramos a un protagonista perteneciente a tan conocido estrato criminal. Nitta es un tipo serio, trajeado, que lleva una vida ordenada y cuya afición es coleccionar jarrones antiguos de gran valor. Hasta aquí podríamos pensar que nos vamos a encontrar con una historia de corte serio, pero cuando antes de acabar el segundo minuto del primer episodio vemos cómo encuentra en su salón una especie de cápsula metálica con una niña dentro a la que solo se le ve la cara, ya nos imaginamos que la seriedad no va a primar en esta producción del estudio feel.

La reacción de Nitta a ese primer encuentro con la que será la otra protagonista de la historia nos deja claro cómo es él: decide ignorarla. Acaba de encontrar una suerte de huevo metálico misterioso en su salón, pero decide ignorarlo y seguir a sus cosas esperando que desaparezca. Es entonces cuando la chica le pide que pulse un botón que hay en la cápsula para liberarla. Y ahí está, una niña pequeña, desnuda ante un Nitta perplejo. Lo primero que la niña le pide, que se presenta como Hina, es quedarse en su casa un tiempo, a lo que él se niega rotundamente. ¿Por qué iba a permitir que una niña desconocida, salida de Dios sabe dónde, viviese con él? La respuesta le llega en unos segundos: la niña tiene poderes telequinéticos y comienza a romper sus preciados jarrones, amenazándolo con romper más. Posiblemente más motivado por la supervivencia de sus jarrones que la suya propia, Nitta accede a que la niña se quede con él a vivir mientras lo necesite.

Este inicio tan peculiar y en cierto modo apresurado es la base sobre la que se sienta una comedia coral donde todos sus personajes tienen algo que decir. Nitta y Hina desarrollarán una relación muy similar a la de un padre con su hija, llegando a apreciarse mutuamente. Hina aprenderá de la vida gracias a Nitta, y Nitta se descubrirá preocupándose por la niña como si fuera su tutor legal, no dando importancia a sus poderes y preocupándose más por convertirla en una niña integrada en la sociedad y feliz. Esto, por supuesto, va acompañado de multitud de situaciones cómicas donde incluso tendremos que parar un momento la reproducción del episodio para reírnos a placer.

Pero solo dos personajes no lo son todo, así que encontraremos también otros como Anzu, otra niña con poderes que llega en otra cápsula aparentemente buscando a Hina. ¿Por qué? Para llevarla de vuelta a algún lugar. Anzu no sabe tampoco nada de la vida y acaba viviendo en la calle y sobreviviendo como puede, siendo igual de cómica su interacción con la sociedad como lo es la de Hina.

La vida de Nitta cambia por completo al relacionarse con estas niñas, e incluso en su trabajo comienza a cambiar su fama debido a ello, porque ya sabemos que las teorías vuelan.

La animación de la serie juega a favor de la comedia, siendo trabajada sin llegar a cotas de excelencia pero haciendo un estupendo uso de ciertos recursos gráficos a la hora de potenciar las escenas más divertidas, lo que ayuda a hacernos sonreír de forma casi constante durante los 24 minutos de cada episodio (sí, incluso el opening nos hace sonreír).

El director de la serie tiene ya cierta experiencia con la comedia, y es que ya ocupó dicho rol en Minami-ke Okari, Minami-ke Betsubara o la famosa Yahari Ore no Seishun Love Comedy wa Machigatteiru. Zoku. Como dato curioso, también es director de otra serie de la temporada con Uma Musume: Pretty Derby.

Si quieres pasar un buen rato y disfrutar de una de las series que más merece la pena no perderse de esta temporada de primavera, puedes disfrutar de Hinamatsuri en Crunchyroll.